Me gusta muchísimo probar diferentes productos cosméticos para cuidar mi piel o mi cabello. Pero de vez en cuando, también pongo en práctica trucos naturales, que resultan muy económicos y eficaces. En el post de hoy os traigo algunos, que dan muy buenos resultados.
Para el truco del exfoliante, normalmente utilizo azúcar moreno. Lo mezclo con un poco de gel de ducha y me lo aplico a modo de exfoliante corporal (en la piel del rostro no lo utilizo).
El truco del aceite de Oliva es un básico en la rutina de belleza de mi madre. Consiste en introducir las puntas de los dedos en un pequeño recipiente con aceite de oliva durante unos 20 minutos. Siendo constante los resultados son buenísimos.
Aunque existen
fórmulas de blanqueamiento dental más rápidas y profesionales para conseguir una sonrisa bonita, masticar unas hojas de perejil o comer fresas habitualmente, resultan métodos naturales eficaces para mantener el esmalte blanco.
Más de una vez os he contado que de vez en cuando enjuago mi cabello con vinagre, y que ¡el resultado es alucinante!
Para cicatrices o quemaduras, el aloe vera resulta súper eficaz. Yo corto un trocito y lo aplico directamente sobre la piel afectada. En pocos días la piel vuelve a ser lo que era.
Con la llegada del frío, la piel de los labios es la primera que sufre. Aplicar una capa de miel sobre ellos, ayudará a regenerarlos y a tenerlos súper hidratados.
Si se os quedan las uñas amarillentas después de usar colores fuertes de esmaltes, probad a aplicar el jugo de limón con un algodoncito y las iréis blanqueando.
Y tú... ¿Usas algún cosmético natural en tu rutina de belleza?